Una historia distinta cada vez. Perfecta para contar a niños o para inspirarte.
Había una vez una abuela que sabe kung-fu. Vivía en un tren que no tiene destino y tenía una misión muy importante: salvar a su gato de un hechizo de dulces. Después de mil peripecias, al final cambia de idea y se lanza a una aventura completamente distinta.